Nosotros no íbamos a ser menos y hemos estado reunidas con un grupo de educadores de primer ciclo intercambiando ideas y pensamientos sobre ello, y cómo podemos aportar desde las aulas.
Lo primero que nos planteamos fue “identificar “las emociones que nosotros mismos sentimos a diario, para poder entender qué nos pasa, para poder permitirnos sentir y a partir de ahí, actuar en consecuencia, porque la inteligencia emocional, no es nada más que eso: la correcta interpretación de nuestros sentimientos para, a partir de ahí, poder tomar las mejores decisiones.
Este fue el punto de partida, y así iniciamos en la Escuela Infantil Piruetas nuestro taller sobre la Inteligencia Emocional.
Una vez que hemos profundizado en nuestras propias emociones, vamos a poder entender mejor las de los demás, y vamos a ser capaces de utilizar mejor la empatía, por lo tanto, pasamos a las de los niños y niñas que nos acompañan diariamente en la escuela.
Cada niño o niña es un ser único y especial, con un entorno y un modelo de crianza distinto, por eso, debemos prestar atención a todas esas peculiaridades individuales para poder actuar en el aula. El afecto y la comprensión deberían guiar nuestra práctica docente y en la escuela Piruetas lo saben bien.
Analizamos situaciones que se dan en el aula y las emociones que se podrían dar, tanto en nosotras como en el alumnado y descubrimos el gran abanico de ellas que se dan en educación infantil. Además, realizamos dinámicas grupales que nos permitieron trabajar la empatía y la colaboración.
Han sido dos tardes encantadoras en las que equipo docente de la escuela infantil Piruetas y equipo Cero6, hemos trabajado y aprendido unas de otras.
Muchas gracias a todo el equipo por la participación, por la estupenda acogida y por trabajar tan bien las emociones, entendiendo la importancia que tienen para los adultos/as y para el alumnado.
Adela Martín López
Maestra de Educación Infantil y grado de Educación Primaria con mención en Inglés


