lunes, 25 de abril de 2016

LOS PAPELES……..

Cuando se acerca el mes de junio y vamos pensando en que el curso entra en su recta final, nos damos cuenta de todo lo que nos queda… hay que terminar, reflexionar, proponer, empezar, hacer, entender, diseñar o lo que sea que fuere los famosos papeles y no precisamente los de Panamá.

Las autoridades educativas, nos consideran centros educativos de primera clase (qué otra cosa somos!!!!)  y por lo tanto debemos responder como tales.

Lo primero es presentar la documentación que nos exigen y para ello debemos conocerla al dedillo. Esta es la primera razón por la que debemos tener “los papeles” preparados y listos en cualquier momento del curso, y digo la primera razón pero no la más importante, ya que lo más importante de hacer estos documentos, es la utilidad que éstos tienen para nuestra organización en la escuela y en el aula.

El D.O.C, el P.E.C, la P.G.A, la MEMORIA ANUAL, etc. son herramientas que nos ayudan a organizar, planificar, corregir, mejorar y un sinfín de infinitivos más en nuestra labor docente.

¿A quién no le gusta hacer esto con su equipo, un trabajo colaborativo, entre todos y crear un proyecto propio que se adecúe a nuestro centro y a las necesidades de nuestros alumnos?, suponemos que a todas las personas que trabajan en la educación les gustaría esta opción, y así nos lo hizo saber Blanca, la directora de la escuela Infantil “CUCUTRAS” y todo su equipo.

Y con esta frase de Carlos Matus en la cabeza, nos fuimos a su escuela:
“Porque planificar no es otra cosa que el intento del hombre por crear su futuro y no ser arrastrado por los hechos”.

Conocer la documentación necesaria, por parte de todo el equipo educativo, es fundamental, para darle calidad a nuestra profesión en todas sus vertientes, no sólo en lo relacionado con los niños, sino también en todo lo relativo al diseño y programación.

Por ello y aunque a priori, los documentos institucionales parecen un tema bastante arduo, gracias a la participación de todo el equipo de “CUCUTRAS” y sobre todo sus ganas de aprender hicieron que el curso de “DOCUMENTOS DE ORGANIZACIÓN Y PLANIFICACIÓN DE CENTRO” fuera de todo menos convencional y aburrido.

Mediante ejemplos y anécdotas nos pusimos al día de cómo tener “preparados, listos, ya…” el P.E.C., la P.G.A., la MEMORIA ANUAL, etc. e hicimos propuestas de cómo hacer una programación de aula, útil y práctica, adaptándola lo mejor posible a las necesidades y características de esta escuela infantil.

Y ya por último, resaltar que este equipo valiente de “CUCUTRAS” que este curso ya no trabaja con un  proyecto editorial, son un equipo perfecto para solventar todas las adversidades, ya que se complementan a la perfección y su entusiasmo y su gran trabajo en equipo, ayudándose las unas a las otras, compartiendo ideas, “prestándose” actividades… van a hacer, estoy segura, que todo lo que han aprendido en estos dos días les sirva para mucho, tanto a ellas, a sus “papeles” y a sus niños.

¡¡¡MIL GRACIAS  “CUCUTRAS”!!!

María Jesús Nogueroles Cañizares
Coordinadora de Proyectos de Cero6, Maestra de Educación Infantil y Pedagoga

martes, 19 de abril de 2016

Cero, señoras y señores, es una edad.

He visto un montón de monólogos, y aunque es cierto que ya me tienen saturada, tengo pendiente uno. El que hagan de la educación infantil y sus profesionales.
Si lo hay, ruego mil disculpas, porque no lo he visto pero me he imaginado mil veces a Eva Hache o a Dani Rovira empezando el monólogo…
...buenas noches, disculpen que venga así, vestido/a arreglá pero informal, con este pseudo chandal lleno de puré, purpurina y con cierto tufillo a...caca. Pero es que trabajo en una escuela infantil.
Y ustedes dirán: “ya, ¿y eso te da derecho a llevar semejante cantidad de mierda encima?” Pues oiga, derecho no sé, pero no hay día que no vaya a casa con la necesidad imperante de ducharme y sacar de mi cuerpo toda la pintura de dedos y la papilla del mundo.

Las escuelas infantiles, son un mundo desconocido para el público en general. Sabemos más cómo funciona el mundo del show bussines o casi somos más capaces de crear una sociedad “offshore” en Panamá, que de entender, si no trabajas allí, cómo funciona una escuela infantil.

Abre pronto. Muy pronto. Y allí llora todo el mundo, hasta la educadora que da desayunos a los pequeñajos. Recordar la edad del alumnado no viene nunca mal: 0-3. Cero, señoras y señores, es una edad. La edad de llorar por absolutamente todo y de escupir la comida  o de hacer caca en cantidades industriales.

Por la mañana se hacen actividades, y aunque el resultado final sea un trozo de arcilla con forma de truño, y las familias, cuando lo ven ponen cara de felicidad extrema, en realidad están pensando, disimuladamente, dónde narices van a colocar otro “trasto” más. Cualquier actividad, por simple que parezca, se ha pensado y programado por y para cada uno de los niños y niñas de la clase, para que desarrollen todo su potencial. Luego si en el instituto se tuercen, ya no es culpa nuestra. Las bases están bien. Materiales de primera calidad.

El recreo es una fiesta: pon abrigos, gorros, guantes, saca juguetes...y pide por favor al universo que no se hagan caca...En el patio te conviertes en una suerte de máquina que limpia mocos, ata cordones (amarás el velcro sobre todas las cosas), separa peleas, quita arena del pelo, inventa canciones...es agotador, pero si creen ustedes que eso es lo peor…

Llegan los cambios, ¿cambios de qué? ¿de jugadores? Si! ya! de pañales!!! uno por uno y una por una, todos/as y cada uno/a de los pequeñajos han de pasar por un cambiador a la altura del lavabo, para que, en el menor tiempo posible, les cambies el pañal, le quites la arena de los zapatos, les laves las manos para comer, interactúes con ellos/as y les des todo tu amor...todo esto levantando bichejos que algunos pesan como un oso pardo.

Si, te dejas las espalda, pero no se preocupen, porque tenemos charlas de prevención de accidentes que te dicen cómo tienes que levantarlos. Son super explícitos porque el dibujo es un señor levantando una caja.

Es guay, sólo era doblando las rodillas. De si se mueve el niño, y de la cantidad de repeticiones no dicen nada...pero eh!, qué más dá! La guarde es super guay y super chuli. Y con esas sillas y mesas tan bonitas y tan minis…¿¿qué puede salir mal??

Por cierto, cada vez que alguien dice guardería en lugar de escuela infantil, un cuento de El pollito Pepe se prende fuego a lo bonzo.

Las comidas son la segunda fiesta: miles de niños/as llorando. Si, parecen miles. Unos/as lloran por hambre, y los/as otros/as porque no les gusta...pero apáñatelas porque todos tienen que estar comidos, aseados y dormidos en unas dos horas. La sobremesa se deja ya para secundaria.

Por la tarde vienen las familias, que son un amor, pero que a veces te dicen cada cosa…”¿¿qué llevas pintado en la mano?? ¿¿se quita??” claro mamá!! es rotulador, no tinta y una aguja!! qué miedo tienen las familias a que les hagamos un tatuaje de marinero a lo “amor de madre”...

En el mejor de los días, todo va bien, pero hay días terroríficos en los que...sí, amigos/as, sus hijos e hijas muerden, pegan y arañan. Y entonces hay que montar un protocolo de urgencia, con equipo de negociación, para evitar que estalle una guerra civil…

Llega la hora de irse a casa y tú sales sucia, con unos pelos del infierno y con un cansancio encima que no puedes ni pensar. Bueno miento. Pensamos sólo una cosa: “tengo el mejor trabajo del mundo”.

*Este post está hecho con todo el amor del mundo a las educadoras y a las familias que hacen posible que trabajar en escuelas infantiles sea uno de los mejores trabajos ( y peor remunerados y reconocidos) del mundo.

Adela Martín López 
Maestra de Educación Infantil y grado de Educación Primaria con mención en Inglés


jueves, 14 de abril de 2016

La importancia de transmitir y percibir emociones


A pesar de que no hace tanto tiempo, hablar de emociones y sentimientos era síntoma de debilidad, las cosas en el mundo de la educación están cambiando, y nos estamos acercando a las nuevas corrientes pedagógicas (que ya no son tan nuevas) y queremos incluir en nuestros centros educativos la inteligencia emocional para ayudar a nuestros/as alumnos/as a gestionarlas... qué palabra tan fea, y sin embargo, qué necesaria se ha vuelto en el mundo de la competencia emocional.

Por eso el equipo de la Escuela Infantil La Cucuna estuvo compartiendo unas horas de formación sobre “La inteligencia emocional en el aula de infantil”.  

Mientras transcurrían los contenidos, fueron surgiendo diferentes anécdotas…y es que son las emociones las que guían nuestro día a día, y las que hacen que tomemos una decisión u otra...por ejemplo, si te piden prestado un bolígrafo y nunca vuelve… ¿cómo reaccionamos? ¿Cuál es la mejor opción?...es más, ¿hay una “mejor” opción?

Este ejemplo tan mundano evidencia la importancia de entender qué nos pasa, cómo nos afectan las cosas que pasan a nuestro alrededor y cómo vamos a reaccionar; y por otro lado, cómo voy a transmitir mi malestar valorando si afectará y en qué medida, a los demás.

"Identificar las emociones y expresarlas"


Este proceso tan complejo parte de la necesidad de identificar las emociones y expresarlas, parte de este malestar en muchas ocasiones podría aliviarse, quizás, hablando de ello… Esto se puede aprender desde las primeras edades, si lo trabajamos en el aula, mediante distintos recursos educativos, como caritas con las emociones básicas, dado de las emociones, expresiones ante el espejo o cuentos.

El siguiente paso de la gestión emocional es la empatía, entender que a los demás también les pasan cosas y cómo podemos ayudarles. En este caso, las educadoras son las verdaderas gestoras de los conflictos entre los/as niños/as, les dotan de herramientas para resolver la situación ayudando a pedir perdón, reparar el daño o compartir...

Por último, no podemos olvidar el papel de las familias; cada niño/a está influenciado por el estilo educativo que se da lugar en cada casa, de forma que éste repercute en el conocimiento y confianza en sí mismos/as, así como en sus relaciones sociales. Es importante establecer una relación fluida con las familias para ayudarles a potenciar el desarrollo emocional de su hijo.

Pasamos una mañana muy entretenida con el equipo educativo de La Cuncuna, muchas gracias por vuestra acogida, vuestra participación y por mejorar cada día el proceso de enseñanza-aprendizaje de las emociones en el primer ciclo de infantil.

Natalia Torres Thomas
Pedagoga y Maestra de educación infantil