martes, 16 de febrero de 2016

Salida al cole

Este trimestre han empezado las escuelas de padres y la temática elegida por los centros ha resultado muy variada. En algunas escuelas como Buenbebé, Cucutrás o Nemomarlin Ciudad Jardín se han decantado por “Ya soy mayor me voy al cole”.

Una de las preocupaciones que ocupan a las familias es el paso al colegio, es una decisión importante y por ello  hablamos sobre, ¿qué les pasa,… Vuelven a llorar? ¿Qué características debe tener el colegio? ¿Es muy difícil conseguir plaza en el que me gusta?



En definitiva, es indudable que todo cambio implica una adaptación es por ello que los niños/as lloran, pero sin lugar a dudas, el hecho de haber estado escolarizado/a  en la escuela infantil les ayuda a comprender más rápidamente estos cambios y además están preparados/as para entender que se espera de ellos /as.

En la escuela se han hecho más autónomos/as con las rutinas y hábitos establecidos, han aprendido a esperar, a trabajar sentados y a relacionarse con los demás, sin olvidar el montón de contenidos que les ayudan a entender el entorno, a comunicarse y a identificar y expresar sus emociones.

Es evidente que los cambios generan inseguridad ya que es un nuevo espacio escolar, que no conocen y tampoco a sus nuevos compañeros y su maestra, son tan solo unos días! Por lo que no debemos angustiarnos… mostrarles confianza y una visión positiva.

En este próximo mes de marzo comienza el proceso de admisión para la elección del colegio, cada familia debe considerar la opción educativa que se adapta mejor a ella, en cuánto a la concepción educativa, recursos y organización familiar pero además es importante tener en cuenta lo que los niños/as de esta edad precisan:
  • Espacios adecuados para la etapa de infantil.
  • Que establezca una adecuada relación con las familias.
  • Se respete el ritmo individual de cada niño/a.
  • Actividades diversas para favorecer todas las áreas del desarrollo.
  • Propuestas de juegos compartidos como aprendizaje.

Desde cada una de las escuelas sus profes están seguros de que los niños/as están preparados para este paso y siempre les llevarán en su corazón, por eso una visita a la escuela cuando son mayores, emociona.

Natalia Torres Thomas
Pedagoga y Maestra de Educación Infantil

lunes, 15 de febrero de 2016

Los maestros, su papel con las redes

Nos encontramos ante una verdadera revolución en las aulas. Los ordenadores, las pizarras digitales, la introducción de dispositivos móviles en la clase...día a día, nos vemos rodeados de pantallas que nos sitúan en una posición, a veces, incómoda.

¿Quién, como educador/a, no se ha sentido intimidado/a por un niño o una niña que ha sabido manejar mejor el dispositivo que se iba a usar en ese momento?

Las pantallas, los dispositivos, son a la vez arma y recurso: bien utilizados, pueden ser nuestro mejor aliado, con un pobre conocimiento de los mismos, pueden ser nuestra peor arma.

Tanto para niños/as, como para adultos.

Es ahí donde entramos los educadores y las educadoras, maestros/as, profesores/as...todos los que nos enfrentamos cada día a las aulas, debemos saber manejar dichos dispositivos, La red, de una manera fluida para estar un paso por delante de los alumnos y alumnas, algo harto difícil, ya que se han convertido en verdaderos expertos casi desde el nacimiento: se ven expuestos a los dispositivos móviles desde edades tempranas, para ellos/as es un juego y es totalmente intuitivo y cambiar de canal en la tele, buscar vídeos en Youtube y hacer fotos con el móvil, se ha convertido en un acto casi reflejo en los niños/as.

Lo que a los adultos nos cuesta tanto, ellos/as lo hacen en un abrir y cerrar de ojos.
Sin embargo, por mucho que sepan manejar la parte tecnológica de las redes, hay algo que, como niños/as, no han llegado a comprender: la importancia de la gestión de las emociones a  la hora de, por ejemplo, utilizar las redes sociales. Hemos escuchado que las redes sociales son un problema, pero no es verdad: las redes sociales, en sí, no son el problema, la dificultad y los conflictos vienen cuando no se ayuda a los más pequeños/as a gestionar lo que sienten, a solucionar conflictos, a expresarse correctamente, a respetar, a preservar su intimidad…

Y ahí entra de nuevo el  papel de los educadores y las educadoras, maestros/as, profesores/as...tenemos un responsabilidad, como profesionales, de aprender, para poder luego enseñar, a todo eso que queremos que hagan los niños y las niñas, sin tener un ejemplo claro y válido.

Si vamos dos pasos por detrás, no podremos observar las dificultades, las necesidades del alumnado y no podremos ayudarles. Los casos de cyberacoso ya sea por racismo, homofobia o violencia de género, entre otros, amparados en el anonimato o en la seguridad que dan las pantallas, crecen de una forma alarmante y debemos saber gestionarlos en nuestros centros.

Una buena formación en nuevas tecnologías y redes sociales, nos ayudará a mejorar como profesionales y a ayudar a nuestros/as alumnos/as a crecer en un entorno virtual más sano, seguro y feliz.

Adela Martín López 
Maestra de Educación Infantil y grado de Educación Primaria con mención en Inglés

viernes, 5 de febrero de 2016

Con el juego el niñ@ aprende, se conoce y se socializa

Hace unas semanas estuvimos en la escuela infantil La Inmaculada en Madrid, compartiendo una horas de formación sobre la "metodología del juego en el aula" y lo pasamos bien sobre todo, pero además intercambiamos recursos y conocimientos. La receptividad del equipo y las ganas de participar en todas las cuestiones planteadas facilitaron interesantes sinergias.


Hablamos sobre el juego y su importancia para estimular el desarrollo evolutivo, ya sabemos todas que es a través del juego cómo el niño/a aprende, se conoce y se socializa; además de los espacios y materiales, fundamentales para garantizar estos aprendizajes. Reforzamos el convencimiento de olvidar planteamientos de juego dirigido para adentrarnos en un espacio atractivo y estimulante que posibilite al niño/a decidir a qué quiere jugar, haciéndole autónomo y responsable de su actividad, de manera que el educador pasa a ser un observador activo, provocador de situaciones de aprendizaje y como no, el  apoyo emocional de los niños/as.
"El aula debe ser un espacio que garantice la participación activa del alumno."
Es importante idear espacios más interactivos, a disposición de los niños/as, para fomentar esta participación de la que hablamos,  variados para que se pueda atender los intereses de todos, y por supuesto a su alcance.

También trabajamos sobre la elaboración de materiales reciclados, estos nos ayudarán a la estimulación sensorial, a despertar la creatividad y facilitar propuestas cercanas a los intereses de nuestros alumnos.

Por último, el papel de las familias, la comunicación y participación de las mismas en las actividades que proponemos en el centro. Hemos reflexionado sobre cómo a veces todo esto se dificulta y qué hacer para dinamizarlo.

Para garantizar este proceso de aprendizaje es preciso que comprendamos y empaticemos con las familias para entender qué está pasando y por qué no valoran lo que trabaja la escuela. A veces un simple ejercicio de asertividad ayuda a salvar estas diferencias que dificultan la labor educativa.

Natalia Torres Thomas
Pedagoga y Maestra de Educación Infantil