miércoles, 17 de febrero de 2016

Taller "Modificación de conducta"


Este fin de semana la escuela Nemomarlin Ciudad Jardín  junto con su equipo y directora nos ha abierto sus puertas para que pudiéramos impartir nuestro taller de “Modificación de conducta”.


Nos han acompañado los equipos de las escuelas de Arturo Soria y de Paseo de la Habana y entre todos nos hemos dado cuenta que compartimos las mismas inquietudes y situaciones, y lo importante que es una reflexión en común para abordar los retos de nuestro trabajo diario.


Cuando las conductas de un alumno alteran la convivencia escolar imposibilitando o entorpeciendo el proceso de enseñanza-aprendizaje, nos encontramos delante de la necesidad de intervenir y modificar esas conductas.

Quien lleva tiempo en el aula sabe de sobra que en todos los cursos escolares nos encontramos con algún alumno que tiene alguna conducta que dificulta, no solo su desarrollo, sino también la gestión del aula.

¿Cuantas veces nos hemos encontrado en el aula de bebés con un problema a la hora del sueño? O en 1-2 con el niño que no acepta la introducción de unos alimentos, y en 2-3 con “el retador” por excelencia? Los educadores para extinguir esas conductas solemos intervenir con unas técnicas derivadas de la Psicología del Aprendizaje para cambiarlas.

En la sesión del sábado nos hemos preguntado si existe una receta mágica para que nuestras técnicas tengan la misma validez en todas las situaciones. Evidentemente no! ¿Por qué si hemos tenido éxito en ocasiones anteriores no nos resulta fácil intervenir en otros casos?

Antes de pensar en las diferentes técnicas, refuerzo positivo, retirada de atención, economía de fichas….hay que pensar en cuáles son los ingredientes que intervienen en un proceso de modificación de conducta y cuáles son las variables que tenemos que tener en cuenta para que esa intervención tenga éxito, sobre todo esto hemos reflexionado y buscado respuesta.

Emma Caminiti
Socia Directora Cero6
Creación y organización de la formación de directivos de escuela y personal de aula. 

martes, 16 de febrero de 2016

Salida al cole

Este trimestre han empezado las escuelas de padres y la temática elegida por los centros ha resultado muy variada. En algunas escuelas como Buenbebé, Cucutrás o Nemomarlin Ciudad Jardín se han decantado por “Ya soy mayor me voy al cole”.

Una de las preocupaciones que ocupan a las familias es el paso al colegio, es una decisión importante y por ello  hablamos sobre, ¿qué les pasa,… Vuelven a llorar? ¿Qué características debe tener el colegio? ¿Es muy difícil conseguir plaza en el que me gusta?



En definitiva, es indudable que todo cambio implica una adaptación es por ello que los niños/as lloran, pero sin lugar a dudas, el hecho de haber estado escolarizado/a  en la escuela infantil les ayuda a comprender más rápidamente estos cambios y además están preparados/as para entender que se espera de ellos /as.

En la escuela se han hecho más autónomos/as con las rutinas y hábitos establecidos, han aprendido a esperar, a trabajar sentados y a relacionarse con los demás, sin olvidar el montón de contenidos que les ayudan a entender el entorno, a comunicarse y a identificar y expresar sus emociones.

Es evidente que los cambios generan inseguridad ya que es un nuevo espacio escolar, que no conocen y tampoco a sus nuevos compañeros y su maestra, son tan solo unos días! Por lo que no debemos angustiarnos… mostrarles confianza y una visión positiva.

En este próximo mes de marzo comienza el proceso de admisión para la elección del colegio, cada familia debe considerar la opción educativa que se adapta mejor a ella, en cuánto a la concepción educativa, recursos y organización familiar pero además es importante tener en cuenta lo que los niños/as de esta edad precisan:
  • Espacios adecuados para la etapa de infantil.
  • Que establezca una adecuada relación con las familias.
  • Se respete el ritmo individual de cada niño/a.
  • Actividades diversas para favorecer todas las áreas del desarrollo.
  • Propuestas de juegos compartidos como aprendizaje.

Desde cada una de las escuelas sus profes están seguros de que los niños/as están preparados para este paso y siempre les llevarán en su corazón, por eso una visita a la escuela cuando son mayores, emociona.

Natalia Torres Thomas
Pedagoga y Maestra de Educación Infantil

lunes, 15 de febrero de 2016

Los maestros, su papel con las redes

Nos encontramos ante una verdadera revolución en las aulas. Los ordenadores, las pizarras digitales, la introducción de dispositivos móviles en la clase...día a día, nos vemos rodeados de pantallas que nos sitúan en una posición, a veces, incómoda.

¿Quién, como educador/a, no se ha sentido intimidado/a por un niño o una niña que ha sabido manejar mejor el dispositivo que se iba a usar en ese momento?

Las pantallas, los dispositivos, son a la vez arma y recurso: bien utilizados, pueden ser nuestro mejor aliado, con un pobre conocimiento de los mismos, pueden ser nuestra peor arma.

Tanto para niños/as, como para adultos.

Es ahí donde entramos los educadores y las educadoras, maestros/as, profesores/as...todos los que nos enfrentamos cada día a las aulas, debemos saber manejar dichos dispositivos, La red, de una manera fluida para estar un paso por delante de los alumnos y alumnas, algo harto difícil, ya que se han convertido en verdaderos expertos casi desde el nacimiento: se ven expuestos a los dispositivos móviles desde edades tempranas, para ellos/as es un juego y es totalmente intuitivo y cambiar de canal en la tele, buscar vídeos en Youtube y hacer fotos con el móvil, se ha convertido en un acto casi reflejo en los niños/as.

Lo que a los adultos nos cuesta tanto, ellos/as lo hacen en un abrir y cerrar de ojos.
Sin embargo, por mucho que sepan manejar la parte tecnológica de las redes, hay algo que, como niños/as, no han llegado a comprender: la importancia de la gestión de las emociones a  la hora de, por ejemplo, utilizar las redes sociales. Hemos escuchado que las redes sociales son un problema, pero no es verdad: las redes sociales, en sí, no son el problema, la dificultad y los conflictos vienen cuando no se ayuda a los más pequeños/as a gestionar lo que sienten, a solucionar conflictos, a expresarse correctamente, a respetar, a preservar su intimidad…

Y ahí entra de nuevo el  papel de los educadores y las educadoras, maestros/as, profesores/as...tenemos un responsabilidad, como profesionales, de aprender, para poder luego enseñar, a todo eso que queremos que hagan los niños y las niñas, sin tener un ejemplo claro y válido.

Si vamos dos pasos por detrás, no podremos observar las dificultades, las necesidades del alumnado y no podremos ayudarles. Los casos de cyberacoso ya sea por racismo, homofobia o violencia de género, entre otros, amparados en el anonimato o en la seguridad que dan las pantallas, crecen de una forma alarmante y debemos saber gestionarlos en nuestros centros.

Una buena formación en nuevas tecnologías y redes sociales, nos ayudará a mejorar como profesionales y a ayudar a nuestros/as alumnos/as a crecer en un entorno virtual más sano, seguro y feliz.

Adela Martín López 
Maestra de Educación Infantil y grado de Educación Primaria con mención en Inglés